Aquí estoy de nuevo!!! Trayendo otra recetita!!! Y es que lo prometido es deuda.Ayer os presentaba mi trío de cupcakes preferido, ese que os haría triunfar con el postre en cualquier comida que organicéis como anfitriones. Si ayer eran los cupcakes de chocolate y café, qué puede ir de la mano de un café con leche calentito??? Pues claro! unas galletas María de toda la vida.
Sí, las de siempre, esas que vuestras madres os ponían con el desayuno, y también con la merienda. A mi me encantaban untadas con Nocilla, pero también me las devoraba haciendo con ellas un sandwich y con mantequilla en el centro.
Mmmmmmmmmmm!!! Qué recuerdos!!!
Pues estos cupcakes son la unión de esos sabores, me recuerdan a esos sandwiches que hacía con 2 galletas, llenaba el interior con una buena dosis de mantequilla, aplastaba, primero relamía lo que salía desparramado por los bordes, después untaba en la leche y a comer!!! Seguro que habéis hecho esto más de una vez.
Pues venga! Aquí os dejo una de las recetas más sencillas que podéis hacer, sobre todo porque en cualquier cocina vais a encontrar los ingredientes necesarios, porque son cosas del día a día, así que,
NO HAY EXCUSA!!!
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